Reflexion de cierre (ejercicio 3)
El ejercicio permitió comprender el espacio expositivo no solo como un contenedor neutral, sino como un territorio activo que puede ser transformado, tensionado o resignificado mediante la presencia de un módulo geométrico-abstracto.
La elaboración del módulo involucró una reflexión en torno a su forma, materialidad, escala y comportamiento visual del objeto. Explorar estas variables permitió entender cómo un elemento aparentemente simple puede adquirir complejidad al repetirse en un espacio determinado.
En conjunto, este ejercicio fue un recorrido completo por las etapas fundamentales del diseño espacial: conceptualización, representación técnica, experimentación material y proyección visual. Más que construir un objeto, implicó aprender a intervenir un espacio con intención y conciencia, reconociendo que una instalación no transforma únicamente el lugar, sino también la manera en que quienes lo habitan lo experimentan.
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